Ezra era un niño de tres o cuatro años de edad cuando yo lo conocí y no he olvidado aún lo que aprendí de él. Tal vez te estés preguntando que se puede aprender de una personita de ésta edad, pero la verdad es que los niños son los mejores maestros y no te imaginas lo lindo que él era. Ten presente que me encantan los niños, todos son preciosos y únicos en cada cosa que dicen y/o hacen.
Estaba ayudando a Denise, una profesora en una escuela Cristian en New Jersey en el 2007 cuando yo vivía allá; iba a la escuela por un par de horas y a la vez trataba de tomar la decisión de resgresar a Colombia. Aunque para ese tiempo estaba hablando con un hombre maravilloso, quien hoy es mi esposo. Tenía algunas buenas razones para no regresar a casa, pero no había manera que pudiera aplicar para otra visa y no quería quedarme como ilegal. Una de mis razones era que acá tenía trabajo, era una Au pair y si regresaba a Colombia, sabía que no podría conseguir trabajo y pagar el año restante que me quedaba en la Universidad. Cuando le dije a Dios eso, me respondió a través de una gran lección con Ezra.
Era una mañana soleada y Denise me dijo que ibamo s llevar los niños afuera para jugar un rato; en la escuel había un pequeño parque que tenía una malla que portegía a los pequeños de cruzar la calle o irse a caminar hacía el pasto. Ezra estaba jugando con la arena cuando empezó a gritar: "un huevo, un huevo, miren es un huevo". Me acerqué para ver y él tenía la razón, era un huevo rosado al otro lado de la malla; era uno de esos huevos plásticos que algunas personas compran el día de la Pascua. Ezra estaba bastante asombrado y ese fue el inicio de nuestra conversación; empezó a contarme que huevos era su desayuno favorito, me dijo como le gustaban y adivina que había desayunado ese día? Huevos!
Kara, otra niña de la misma edad se acercó y empezó a hablar con nosotros dos; a ella también le gustaban los huevos, pero como el que estabamos viendo no era de verdad, pensé que sería una buena idea decírselo a los dos, y ellos entendieron y se pusieron de acuerdo conmigo; el huevo no era real. La charla se puso interesante cuando les pregunté de dónde venían los huevos...Pensé que como profesora estaba haciendo bien en preguntarles y ponerlos a pesar antes de darles la respuesta, pero fui yo quien terminó recibiendo respuestas ese día.
Ezra me respondió que lo huevos vienen del refrigerador, y por supuesto Kara dijo que era verdad; les conté la historia completa sobre los huevos y las gallinas, my explicación fue muy buena, pensé, pero Ezra se colocó de mal genio porque yo estab equivocada. Cuando lo ví que estaba a punto de lorar, le pregunté que por qué creía que los huevos venían del refrigerador y me respondió: "porque mi mami siempre los saca de ahí"- ah bueno, entonces le expliqué que ella los compraba antes de colocarlos ahi, pero aún así él no me creyó, y ese fue el final de la discusión porque ya no sabía como explicarselo. No podía creerlo, pero no importaba lo que yo dijera, él sabía de dónde su mami sacaba los huevos; eso era lo verdaderamente importante para él, él confiaba en su mamá sin analizar cada detalle como lo hacía yo., no era nisiquiera importante lo que su profesora dijera y Kara estab de acuerdo con Ezra...por qué? Porque su mamá también sacaba los huevos de la nevera.
Entramos de nuevo al salón y yo me fui para la casa; durante el camino de regreso, coloqué música en el carro y empecé a decirle a Dios lo que había pasado y como Ezra y Kara habían reaccionado, no podía creerlo, estaba loca? ellos estaban bravos conmigo porque les estaba diciendo la verdad...de acuerdo a mí, pero es cierto, los huevos vienen de las gallinas, cierto?
Esta fue la respuesta del Señor: "Quiero que creas en mí sin cuestionarme, así como ellos creen en sus mamás, cree en mí; no te preocupes por nada, ni siquiera pienses en como haras para conseguir el dinero y pagar las clases, yo sou tu Padre, supliré para cada una de tus necesidades. Se que no ves de donde provendra el dinero, asi como Ezra no se preocupa por su desayuno, porque sabe que su mamá le dará de comer, asi también no te preocupes tratando de entender cada situación. Ezra confia en ella sin preguntarse si hay dinero, él sabe que abrira el refrigerador y encontrara los huevos, confia en mi, yo soy El que provee.
Llegué a la casa y abrí mi Biblia en Mateo 18:3 "y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos" WOW! Entendí entonces que era la voluntad de Dios que yo regresará a Colombia, entendí que creer en El era más importante que cualquier otra cosa en ese momento, porque El iba a proveer, y El lo hizo
-Has visto a un niño preocupado porque no hay comida en la casa? No, poruqe sbae que sus padres le darán algo de comer
-Alguna vez has visto a un niño preocupado en navidad porque no hay plata apra regalos? No, porque saben que sus apdres los aman lo suficiente que les daran algo
-Los has visto levantando sus manos? Si, porque quieren que sus padres los alcen, quizas por cansancio o tal vez solo porque desean ser cargados.
Necesitamos ser como niños, creer que Dios proveerá aunque no haya alguna manera posible en nuestras mentes; necesitamos creer que cuando levantamos nuestras manos hacia el Señor, El está dispuesto a tomarnos en sus brazos y cargarnos el tiempo que sea necesario.
Confío que mi Padre Celestial nos tiene a mi esposo y a mi en sus manos durante el tiempo que duré el cáncer, durante el tiempo de enfermedad de mi esposo, en nuestros días tristes y felices. Creo en El y sé que El vive, El no solo oye mi oración sino que además me dá sus respuestas.
Los huevos vienen del refrigerador, tan simple como suena!
Friday, August 28, 2009
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Hola Yadith,
ReplyDeleteun saludo desde Finlandia!
Que chevere este blog tuyo,
lo estaré revisando cuando pueda.
Te mando muchos abrazos y mis mejores deseos,
veo que a pesar de tantos desafíos que están pasando,
Dios ha sido bueno y fiel con ustedes...
Les bendigo a los dos,